Como muchos otros días.
Igual que en otras tardes.
El aire soplaba de poniente,
también tierra adentro sopla de poniente.
El atardecer me ha devuelto a casa.
He vuelto.
y la historia de este blog
se ha terminado.
Gracias a todos los que lo habéis visitado y….
¿hasta pronto?
Hay personas a las que enterramos en la tierra, pero las hay especialmente queridas que tienen nuestro corazón como mortaja. Su recuerdo se mezcla cada día con nuestras palpitaciones; pensamos en ellas lo mismo que respiramos. Todo lo bueno que hay en mí emana de esa sepultura, como emanan de un lirio los aromas que perfuman la atmósfera.
Era como mirar por el agujero de una pared.
Sin la intención de espiar,
sino con la de descubrir cosas nuevas.
Curiosidad o interés.
Lo más extraño de todo es que,
cuanto más claras veía yo las cosas,
más negras las veía todo el mundo.
¡Vas en le dirección equivocada!, decían.
No puede ser.
Si la vida nos lleva a cada uno en una dirección,
quién puede saber cual es la dirección correcta.